
Me falta inspiración
De siempre me ha sorprendido la cantidad de información que se puede encontrar en Internet. Cualquier cosa que buscas, que se te ocurre buscar, la sueles encontrar. Así, mediante un uso unidireccional de este medio de información, puedes ampliar conocimientos de los temas que te interesen . Pero no deja de ser un uso privado de las posibilidades que ofrece Internet.
Pero, al final, llega un momento en el que te planteas no sólo la navegación en busca de información, más o menos confiable, sino que también piensas que este disfrute será mayor si compartes tus pensamientos con los demás, si expresas lo que sientes, si muestras tu visión del mundo, si tratas de aportar tu grano de arena a esta enormidad que es el mundo cibernético.
El blog es un medio inter-medio entre la comunicación inmediata que permite el ‘chat‘, y el acceso a páginas, estáticas, que proporcionaban mucha información pero no permien ningún tipo de intercambio, de interacción entre el escritor y el lector. El intercambio, en contraposición al ‘chat‘, es sosegado, permite una cierta reflexión en el que escribe y en el que lee.
Ni que decir tiene que hay blogs intrascendentes, o insustanciales, cuyo único fin es el de entretener al que escribe. Pero ¿qué es lo intrascendente? Un blog obedece a una inquietud, inquietud de alguién que tiene por expresarse y explicitar en palabras escritas lo que le ronda por su mente, entre un océano de escritos, entre un mar de almas que se materializan en discursos, monólogos que, puede, sean leídos, o descansen rellenando este hiperespacio anónimo de un ruido de fondo que ‘Google’ se encargará de rescatar e iluminar en una página de búsqueda de otro ser anónimo en busca de información, o de curiosidad.

Pero ¿qué han escrito otros sobre las razones de escribir en un blog? Si en Google buscamos ‘porque escribimos un blog’ aparecen multitud de entradas al respecto: un total aproximado de 486.000 entradas relacionadas con la búsqueda. La primera de ellas, Blogpocket, hace mención a otro blog en el que la ‘bloggera’ hizo un miniestudio sobre el asunto y lo dejó plasmado en un fichero pdf
Leo sobre las posibles razones que invitan a escribir un blog y advierto que las inquietudes que desembocan en este camino son variadas, distintas, “multirraciales”; pero me llama la atención una, común en casi (casi en negrita) todas ellas, NECESIDAD DE COMPARTIR.
Lo anterior, me hace detenerme en las soledades del alma humana, en la inquietud de ésta, en sospechar existe algo más que nuestro entorno próximo y conocido, en ocasiones cálido y confortable (otras no tanto). Nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo y otras personas conocidas e incorporadas a nuestro caminar diario…… hay días que no son suficiente para calmar y arropar nuestro espíritu.
¿Afortuna y añorada soledad que a días, en momentos, se transforma en desasosegada e inquieta?, o ¿sé que existe algo más que lo próximo y conocido y me lo estoy perdiendo?.